Ciudad contenida

El ser humano no sólo es cambiante en su interior, sino que sus mismas estructuras sociales se mueven; la ciudad es una inmensa humanidad, destinada a disolverse, a reagruparse, a desintegrarse, para conformarse de nuevo de otra forma, sin territorio constantemente excitada por un nomadeo sin fin; el hombre no tiene tiempo de detenerse, sus estructuras sociales son liquidas, inestables, coreográficas, cambiantes,  tratando de confundirse en el terreno , no hay equilibrio, sus relaciones se basan en el conflicto, en la desorganización, sus actores ocultan, planean solos, en la frialdad de las relaciones humanas, el hombre se siente solo al alejarse de su naturaleza. Los protagonistas de la antropología urbana son actores de múltiples rostros tratando de confundirse en el terreno que cambia constantemente. Todo esto fija una etnología de la soledad.
“El animal público” de Manuel Delgado Ruiz.

Deja un comentario